
Víctor Rico
Alejandro Aguilar
Rafael Riva
Coordinación: Henry Oporto
Colaboración: Luis Carlos Jemio
FECHA: Octubre de 2025
PÁGINAS: 126
Una propuesta analítica y estratégica que plantea la Revolución Exportadora como el cambio estructural indispensable para superar el modelo centrado en el mercado interno, diversificar la oferta exportable no tradicional y posicionar a Bolivia en la economía global de manera competitiva y sostenible.
El cambio estructural que Bolivia necesita
La Revolución Exportadora plantea la urgente transformación de un modelo económico históricamente centrado en el mercado interno y afectado por el rentismo. Frente a ese escenario, la propuesta ordena la estrategia nacional en torno a dos ejes fundamentales:
- Reactivar los sectores modernos intensivos en capital: Minería, hidrocarburos, electricidad, telecomunicaciones y servicios financieros.
- Expandir los sectores no tradicionales de exportación: Agronegocio, agroindustria, manufactura, sector forestal, biocomercio, servicios digitales y turismo.
Esta migración de la fuerza laboral hacia sectores de alta productividad y mayor competitividad es clave para la generación de empleo formal, mejor remunerado y una real reconversión productiva.
Oportunidades en las exportaciones no tradicionales
A través de un análisis del período 2000-2025, el libro identifica una muestra estratégica de 20 rubros no tradicionales con alto potencial de consolidación y expansión:
Productos Consolidados
Constituyen la base histórica de la oferta exportable:
- Complejo soyero (soya, semillas y derivados)
- Nuez de Brasil (castaña)
- Girasol y derivados
- Maderas y manufacturas
- Quinua, alcohol etílico, azúcar, castaña, ácido ortobórico y papel
Productos Emergentes
Rubros con renovado dinamismo y sofisticación:
- Carne bovina y Chía
- Joyería de oro y Cueros
- Úrea granulada
- Sésamo, Cacao y Café elaborado
- Vino
Biocomercio, Servicios Digitales y Turismo
El libro dedica especial atención a las nuevas fronteras de desarrollo:
- Biocomercio y biodiversidad: Aprovechamiento sostenible de la riqueza biológica de la Amazonía, Yungas y Chaco mediante ingredientes naturales, extractos botánicos, cosmética natural, bioinsumos agrícolas y soluciones biotecnológicas de alto valor agregado.
- Servicios digitales: Impulsor de la transformación digital, automatización e innovación, elevando el contenido tecnológico de las exportaciones bolivianas.
- Turismo de alto valor: Integración de activos patrimoniales y culturales (como el Qhapaq Ñan) dentro de una estrategia que mejora la conectividad, la calidad de servicios y la resiliencia económica territorial.
Políticas de competitividad e institucionalidad
Para consolidar esta estrategia, la obra profundiza en la necesidad de estructurar una agenda de políticas públicas de fomento e institucionalidad:
- Facilitación del acceso a mercados y logística de transporte de amplio alcance.
- Incentivos a la inversión y atracción de Inversión Extranjera Directa (IED).
- Internacionalización de las PYMES y posicionamiento de la Marca País.
- Inversión prioritaria en capital humano, infraestructura, conectividad e inteligencia económica.
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