Análisis No. 41. Bolivia: La economía política de los mercados ilícitos y la criminalidad transnacional

11 de mayo de 2026

La economía política de los mercados ilícitos y la criminalidad transnacional
AUTORES: Henry Oporto/Ricardo Calla
FECHA: Mayo de 2026
PÁGINAS: 18

Una investigación fundamental de Henry Oporto y Ricardo Calla que se integra al proyecto internacional «Redes en la sombra». Este documento representa un nuevo aporte de la Fundación Milenio al debate público sobre un reto decisivo para nuestro país: la pérdida de soberanía frente a la criminalidad organizada y las influencias autoritarias.

Bolivia en el epicentro de la industria global de las drogas

En las últimas dos décadas, el papel de Bolivia en la geopolítica de las drogas ha sufrido una transformación alarmante. El país ha dejado de ser únicamente un proveedor de materia prima para convertirse en un productor y exportador completo de cocaína a escala industrial.

Con una producción estimada que supera las 300 toneladas de cocaína pura anuales, Bolivia se consolida como el tercer productor mundial, operando como un punto nodal y corredor estratégico hacia los mercados de Brasil, Argentina, Chile, Europa y el Pacífico.

La penetración de estructuras criminales híbridas

A diferencia de los cárteles verticales del pasado, el crimen en Bolivia se organiza hoy mediante alianzas fluidas y redes descentralizadas. Esta estructura incluye:

  • Clanes familiares locales: Encargados de la producción y la logística interna.
  • Agregadores internacionales: Organizaciones como el PCC, el Comando Vermelho y los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.
  • Mafias globales: Grupos como la ‘Ndrangheta de Italia y las mafias balcánicas que gestionan la distribución en los mercados más lucrativos del mundo.

Amenazas a la seguridad, soberanía y gobernabilidad

El informe advierte que la expansión de estos mercados ilícitos no es un hecho aislado, sino que responde a la creación de «zonas de penumbra» donde la legalidad y la ilegalidad coexisten bajo un Estado frágil. Los riesgos más acuciantes identificados son:

1. Minería Ilegal de Oro: Convertida en una pieza central de la economía ilícita, mueve cerca de 4.000 millones de dólares anuales, facilitando el lavado de activos y atrayendo a actores extranjeros, principalmente chinos.
2. Cooptación del Estado: La infiltración criminal ha alcanzado estructuras de la Policía Boliviana y el sistema judicial, debilitando el monopolio estatal de la violencia y garantizando impunidad a las redes delictivas.
3. Influencia de Potencias Autoritarias: Bolivia se ha vuelto vulnerable al «capital corrosivo» y a las estrategias de guerra híbrida de Rusia, China e Irán, que aprovechan la debilidad institucional para expandir su influencia geopolítica.

Un reto decisivo: Hacia una Estrategia de Seguridad Integral

Tras años de políticas que «hicieron la vista gorda» ante el crecimiento de estos mercados ilícitos, Bolivia se encuentra en un punto de inflexión. La investigación concluye que el país requiere urgentemente una estrategia de seguridad integral que incluya una reforma policial profunda, el rescate del sistema judicial de su captura política y una cooperación internacional renovada.

Este estudio es una lectura obligatoria para comprender que la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal no es solo una cuestión de seguridad nacional, sino un requisito indispensable para restaurar la gobernanza democrática y el Estado de derecho en Bolivia

Artículos relacionados