PÁGINA SIETE: Milenio: Financiamiento del déficit dependerá de colocación de bonos

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Según el análisis de la fundación al Programa Fiscal Financiero, el 90,2% del déficit programado para 2021, equivalente a $us 3.553 millones, sería financiado por el endeudamiento externo neto.

El financiamiento del déficit fiscal dependerá de la colocación de bonos soberanos por 3.000 millones de dólares en los mercados internacionales, señala un análisis al Programa Fiscal Financiero (PFF 2021) realizado por la Fundación Milenio.

“De acuerdo al PFF, el déficit programado para 2021 estaría financiado sólo marginalmente por recursos internos (387 millones de dólares, que representan el 9,8% del déficit), por lo que el grueso del financiamiento correspondería a recursos externos; es decir que el 90,2%, equivalente a 3.553 millones de dólares, sería financiado por el endeudamiento externo neto”, señala Milenio en su Informe Nacional de Coyuntura 468.

De acuerdo con la fundación, el principal desafío del Gobierno será encontrar fuentes de financiamiento externo de manera de cubrir este monto (más las amortizaciones que se deben realizar esta gestión por los créditos contratados en las gestiones pasadas).

“Seguramente la emisión de bonos soberanos, que se contempla en la ley del Presupuesto General para este 2021, es la parte más importante de la estrategia gubernamental. Esta emisión de bonos sería de 3.000 millones de dólares, una cantidad importante de recursos para cubrir el déficit fiscal”, agrega la fundación.

Asimismo, señala el análisis, a partir de la programación fiscal financiera, presentada el pasado 18 de marzo, se deduce que la colocación de bonos estaría programada para el primer trimestre, pues solamente accediendo a este crédito se podría cubrir el déficit del primer trimestre y lograr, además, una acumulación de ahorros del Sector Público No Financiero (SPNF) de más de 2.000 millones de dólares.

Sin embargo, hasta el momento, esta colocación no se ha realizado ni existen noticias sobre el avance de las gestiones, “lo que genera dudas sobre el cumplimiento del Programa Fiscal Financiero, por lo menos en lo que se refiere al trimestre en curso”, agrega el informe.

Abultado déficit

El informe de Milenio señala que, en el marco de objetivos del Programa Fiscal Financiero, se proyecta para el presente año un déficit fiscal de 3.940 millones de dólares, que, si bien es menor al que se ha generado el pasado año, sigue siendo un déficit muy elevado, aún para los niveles de los déficits que se han experimentado en los últimos años.

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Al mantener un déficit elevado se pretende conservar el impulso fiscal a la economía. Desde la perspectiva de las autoridades nacionales, esto debe apuntalar la demanda agregada, que es el factor en el que se cifra la mayor expectativa de reactivación de la economía boliviana y, por ende, de reducción del desempleo.

La otra cara de la moneda, señala Milenio, será la incertidumbre creada sobre el mediano plazo, debido al continuo crecimiento del déficit fiscal.

“Como muestra este mismo programa, la necesidad de endeudamiento externo surge por el abultado déficit fiscal que ha venido creciendo desde 2015. Entonces, si este déficit fiscal no se corrige, el próximo año estaremos en la misma situación, buscando recursos externos para cubrirlo, pero además con una menor capacidad de endeudamiento (por tener una mayor deuda)”, puntualiza el informe.

Asimismo, la fundación advierte que de no ser corregido en el mediano plazo, el país podría quedarse sin fuentes de financiamiento y finalmente tendrá que realizar ajuste fiscales drásticos.

“Dado que la capacidad de endeudamiento es finita, el momento en que lleguemos a nuestro límite de endeudamiento no quedará más que ajustar el déficit fiscal”.

Milenio advierte que para evitar esta situación, el Gobierno debería plantearse la reducción del déficit en el corto plazo, con el fin de suavizar el posible impacto de un ajuste.

“Por ello sería sano que el Gobierno plantee un camino de reducción del déficit en el corto plazo y utilice los recursos a los que todavía puede acceder en los mercados externos para suavizar el impacto de la reducción de la demanda interna sobre el desempleo, mientras el mercado de trabajo se ajusta”.

Metas del Programa Fiscal Financiero

Crecimiento El Programa Fiscal Financiero proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de alrededor del 4,4% (menor al proyectado en el Presupuesto General del Estado, 4,8%), una inflación de fin de período en torno al 2,6%, un déficit fiscal de aproximadamente 9,7% del PIB y se consideran las políticas en todos los ámbitos (salud, económico y social).

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Reservas También se proyecta que las Reservas Internacionales Netas (RIN) tendrán una variación de 1.114 millones de dólares (al alza). La inversión pública alcanzará los 4.011 millones de dólares de ejecución este año.
Condiciones Según el documento, las metas cuantitativas están sujetas al comportamiento del contexto externo y la pandemia de coronavirus.

Punto de vista

Gabriel Espinoza Economista
“Hay discordancia con el PGE”

“Ya se muestran diferencias entre la programación del Programa Fiscal Financiero (PFF) y las cifras que se tienen del primer trimestre.

Se estaba esperando que el Ministerio de Economía salde una deuda muy grande que tiene con el Banco Central de Bolivia (BCB) en el primer trimestre y haga devoluciones por cerca de 13.000 millones de bolivianos. Esto tenía evidentemente que ver con la colocación de los bonos soberanos en el mercado internacional, cosa que no se ha realizado.

Hemos sufrido una revisión de las perspectivas por parte de las calificadoras; probablemente las otras hagan lo propio y en la medida que tenemos algunos indicadores fiscales o en el sector real, es decir desempleo que se mantiene alrededor del 9%, la inflación que en marzo fue negativa, está claro que la recuperación de la economía no se está dando.

Por lo tanto, es muy probable que los supuestos y las cifras que se han presentado en el PFF sean demasiado optimistas.

A esto hay que agregar algunas discordancias en documentos que este propio Gobierno ha presentado, el PGE 2021 presume un crecimiento de 4,8% con una inversión pública idéntica a la presentada en el PFF y aún así, difiere en casi 10% con la tasa presentada en el PFF, que solamente calcula un crecimiento de 4,4%, a pesar de tener la misma tasa de inflación y tomar en cuenta los indicadores financieros y monetarios que tiene ya internalizados el PFF en su cálculo.

Realmente, el programa deja muchas dudas y pocas certezas y estas divergencias nos hacen dudar bastante del cumplimiento de las metas.

11 de abril de 2021
Fuente: Página Siete

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